Proyecto

Construcción: crónica y testimonio contra el olvido

 Integrantes del equipo:

María Claudia Martínez, escultora, docente en artes visuales.

Fabián Tanferna, arquitecto.

Matías Sgalla, herrero, montajista, iluminador.

Julián Vega, músico, lutier, integrante de “Hacelo Sonar”.

Autoría: María Claudia Martínez

Conceptos y contenidos: María Claudia Martínez y Fabián Tanferna

Maqueta, croquis y dibujos: María Claudia Martínez

Fotografías: Matías Sgalla

Fotomontaje: Fabián Tanferna

Asesoramiento técnico-musical: Julián Vega


María Claudia Martínez

Nació en Santa Fe, en 1961.

 Es escultora, dibujante, ceramista y docente de artes visuales. Desarrolla su labor artística en su taller y la extiende desde la docencia  en distintos espacios  artístico-educativos del Municipio de Morón desde 2006.

Estudió Profesorado  de Artes Visuales, en la Escuela Provincial “Profesor Juan Mantovani" de Santa Fe.

Desde 1983 se desempeña como docente.

Con sus primeras obras en pintura recibe distinciones en Santa Fe.

Indaga  la cerámica y la escultura.

Realiza el taller de escultura con Wenceslao Sedlaceck. Toma cursos con los ceramistas Peti Lazarini y Raúl Cerdá.

En 1987 obtiene  la beca de estudios  de la Secretaría de Cultura de la Nación para desarrollar un proyecto de modelado escultórico y cerámico en la Escuela Municipal de Cerámica de Avellaneda. Durante su estadía toma clases de dibujo y escultura  con Leo Vinci.

En  1992 se radica en  Capital Federal y hasta 1995 se forma en el oficio de la escultura con el maestro Leo Vinci.

En  1994   realizó el  curso de Resina poliéster con Juan Carlos Distéfano y el de talla en madera con Leonardo Simone en la SAAP .

Es con su maestro Juan López Taetzel con quien logra sedimentar una visión y una imagen personal. Con él  toma clases de dibujo de figura humana con modelo vivo y de aproximación a la realidad en el paisaje desde 1995 hasta 2007. 

Desde 1996 trabaja el hierro dando pautas de un quehacer monumental  para los espacios urbanos.

Su contacto con el escultor  Enrique Ávalos, de 2000 a 2002, afina sus conocimientos en las técnicas de soldadura eléctrica y autógena.

Ha recibido  importantes distinciones en escultura. Participó en numerosas exposiciones colectivas. Ha realizado muestras individuales en organismos públicos y galerías de arte en Capital y el interior del país.

Sus obras más destacadas son aquellas en las que toma partido en las coyunturas sociales del país.

Sus esculturas de gran tamaño ocupan espacios públicos emblemáticos: el monumento “Los Chicos de Floresta -Sucesos 2001” a las  tres víctimas de gatillo fácil conocido como la masacre de Floresta en diciembre de 2001, es uno de ellos. Está emplazado en Gaona y Gualeguaychú de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el antiguo Corralón Municipal de Villas, predio histórico de la recolección de basura, recuperado por la Asamblea de Floresta como espacio político y cultural. El sitio guarda en la memoria las luchas de los trabajadores por organizarse sindicalmente  y en especial la de los  tres militantes del peronismo desaparecidos en la última dictadura por esta causa.

Otra obra, “Recorrido por la Dignidad”, es un conjunto escultórico en hierro en reivindicación de los derechos humanos inaugurado a los 31 años de la última  dictadura, en el Predio Quinta Seré de Castelar, donde funcionó el demolido centro clandestino de detención Atila. Emplazado en 2007, impulsado por la gestión de Martín Sabbatella, como intendente del Municipio de Morón

Su último proyecto para un espacio  público, el  “Monumento al Teatro Callejero” es otra de sus expresiones  donde el poder, la corrupción y el pueblo auto determinado y  en resistencia son los temas protagónicos, con el teatro como nexo de expresión, de denuncia y de catarsis colectiva. La obra  a gran escala está destinada  para el Parque Avellaneda, sede indiscutida del mejor teatro popular de la ciudad de Buenos Aires.

En su última  serie “Configuraciones por una Identidad”  encara las formas dejando la representación, lo anecdótico,  para profundizar y ahondar en lo sutil, trabaja  la identidad  descubriendo costados oscuros y ocultos de la historia, registros de experiencias, emociones y sensaciones: herencia y memoria del pasado que nos conforma y define nuestro aquí y ahora.

Antecedentes


Memoria conceptual y poética del proyecto

“Las rosas se asoman insistentes”

Las rosas se asoman insistentes

en el aire azul.

¿Nos están permitidas sin traicionar

la memoria?

El recuerdo es poca cosa

para tanto pasado, para tanta vida sobre el abismo.

¿Es este otro vino, otro el amor?

¿O todo es un río solitario que deja

a algunos en la orilla

crucificados en la injusticia

de la muerte temprana?

Sobre las rosas los soldados de hielo

desaparecen

llevados por el río

y nosotros olfateamos la vida

como animales desbarrancados

pero vivos.

Aullamos los viejos nombres de la batalla

pero la guerra ha terminado.

Las antiguas banderas sólo flamean

en la tormenta de nuestro corazón.

Descansen en paz los compañeros

bajo una tierra sembrada de sal,

sobre la cual comenzamos a pelear

contra el olvido.

de José Luis Mangieri


Construcción concebida como una gran estructura, la estructura social, antigua, forjada a sacrificio, dolor y trabajo. Se eligió el hierro por su solidez, dureza y estabilidad, como material indispensable para la materialización de una estructura. Constituida por dos partes bien definidas y diferenciadas pero unidas por un basamento que es soporte común como lugar de donde se originan e interactúan. Como fuerzas antagónicas en puja.

Una: la máquina de moldear de la dictadura, un mecanismo largamente pensado y  elaborado para la práctica sistemática de dominación y tortura como lógica del terror que llevó a cabo el gobierno militar.

Denota la violencia política del terrorismo de estado de la más sangrienta dictadura cívico militar sufrida por los argentinos. Una máquina que consideramos obsoleta, gastada, oxidada, repudiable desde todo punto de vista, tanto nacional como internacional.

Representa la tortura, recuerda el estaqueo al que fueron sometidos Túpac Amaru, Martín Fierro, tan lejos se remontan estas aberraciones, tan lejos en nuestra historia, como germen propiciatorio para la dictadura que vivimos.

Máquina que pretendió moldear nuestra vida, nuestras costumbres y cambiar nuestra identidad, rigidizando los pensamientos y los comportamientos. Desterrando los lazos solidarios, instalando el miedo y el individualismo egoísta; molde que con prepotencia y violencia se empeñaron imponer. Una forma como de una cuchara geométrica y estandarizada donde  sólo nos iguala la esclavitud y la ignorancia, y donde definitivamente perdemos la libertad.

La otra estructura: El canto del pueblo empeñado en liberarse. Las cucharas como símbolo del trabajo. Las cucharas en madera ,material de la naturaleza, salido de la madre tierra transformada por el hombre en objeto para el alimento, el alimento para el trabajo, el trabajo para la creación, conceptos amalgamados en una sola forma: símbolo - síntesis de un todo que habla de la labor grandiosa de la humanidad, del fruto de las manos …de la capacidad de transformar un material en objeto productivo estético, expresivo y comunicante.

Cucharas de madera, con la calidez y la rusticidad de las huellas de la herramienta, señal del trabajo digno y sostenido. Cucharas que entregan alimento y que a la vez denuncian la necesidad de ese alimento, del hambre de tantas cosas que no son solo comida. De las bocas que se nutren para hablar y crear la palabra.

Las cucharas- pueblo - que cuando  se unen crean su propia música, un sonido dulce y atávico. Una cuchara-escultura mayor y central en la estructura, puede ser accionada por cualquiera de nosotros y golpear contra el molde de la dictadura, y así decirle basta al horror y a la dominación. La cuchara pueblo no olvida los errores y aberraciones por las que ha pasado por eso cada tanto podremos accionar la cuchara para que ese golpe deje salir el sonido metálico de la chapa, para que ése no suene más. Para conocerlo y diferenciarlo del otro: el que se produzca con el chocar de las bellas cucharas de los costados que quedarán más tiempo reverberando. También habrá pequeñas maderas, decenas de claves al alcance del público que se acerca al Conti para que quienes lo deseen, ejecuten y reinventen cada día el canto del pueblo sintiéndose parte de él.

Las cucharas... aún con  su belleza de curvas orgánicas y con su sonido dulce, nos estarán recordando que aún muchos de nuestro pueblo quedaron  colgados, aún se escucha su canto y su mensaje desde las concavidades de las bocas -cucharas -manos abiertas. No olvidamos que tenemos 30.000 que sentimos vivos hoy más que nunca porque estamos volviendo a escuchar los sonidos de la vida.

Esto es fundamentalmente para no olvidar que la dictadura quiso borrar la cultura del trabajo dejando afuera del aparato productivo a las industrias locales y fuera de las redes sociales a miles de argentinos.

La grieta

La grieta que produjo la dictadura socavó las bases de nuestra sociedad.

La grieta, porque nos quisimos separar del horror, la impunidad y la represión.

Porque hemos quedado divididos aún, pero por suerte la máquina de la dictadura la presentamos como perimida, oxidada con nula capacidad de ser accionada nuevamente.


Memoria técnica descriptiva del proyecto

“El árbol, el rio y el hombre”

Al árbol ya cortado no lo claves,

porque su copa seca

no engañará a los pájaros.

Al río que discurre no le levantes diques,

porque en el aire libre

cabalgarán las nubes.

Al hombre desterrado no le hables de su casa

la verdadera patria,

caro la está pagando.

El árbol ya cortado,

el rio que discurre

y el hombre desterrado

caro lo están pagando.

Julio Cortázar


Cucharas sonoras

                                                                                             “hacia un mensaje musical”

  Las variables sonoras de las cucharas invertidas que se exponen en la presente obra, están ligadas a  la acción

 y reacción de las maderas que las componen. A partir de este encuadre, los elementos podrán también ser catalogados

 como idiófonos, esto quiere decir que el sonido que emitirán será producto del entrechoque de sus cuerpos, cada parte articulará

roces y golpes. Para lograr los sonidos deseados se trabajará sobre las cucharas de madera incorporando tientos de cuero, con

 distintos amarres, piezas sueltas y perforaciones estratégicas.

 Entonces desde la base descripta se propone el siguiente prototipo: 

Listón de madera seccionado y ahuecado, por donde se enhebran tientos de cuero desde la superficie cóncava que da forma

a la cuchara, hasta el extremo opuesto. En este caso se incluirán en el cuero cuentas de madera para que en el balanceo del

 cuerpo, lo impacten desde adentro.

Llegada la fecha de inauguración y en vísperas del movimiento inicial de la obra, se colocarán cueros delgados entre cucharas

 de menor dimensión, atravesando el espacio que recorrerá la cuchara grande, para dar el sonido de inicio, que

represente el impacto al régimen militar por parte del pueblo. Así será que dicho inicio (sonido intenso de madera - metal) estará

acompañado por otras ejecuciones resultantes del mismo impacto - movimiento - vibración (siendo las cuchares lindantes a la

mayor sonadas por empatía y por vibración del soporte metálico de la obra)

Luego y en el devenir del tiempo, los visitantes del Haroldo Conti serán sugestivamente invitados a reexperimentar esas sonósferas,

ya que alrededor de la obra habrán esparcidos listones de madera tallados, que serán de utilidad al público presente,

de manera que podrán también orientar su percepción desde un enfoque sonoro/musical accionando y percutiendo sobre

distintas superficies, con estas baquetas.

Tendrá así la obra un carácter interactivo y traerá con la música y los sonidos ejecutados,un recuerdo vivo que

hasta hoy perdura, en una memoria auditiva complementaria.

 

Bocetos y fotografías

 

FOTOMONTAJE

 
 

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